Es un personaje que representa el año que termina, la despedida de un periodo que se cierra. Es, para unas personas, mensajero del nacimiento de Cristo y, para otras, símbolo de las creencias antiguas frente al cristianismo.

Se relaciona con el fuego y en cada zona se completa su imagen con diferentes representaciones o creencias. En Berriozar, como en el resto de zonas urbanas del entorno, la figura de Olentzero se ha unido en las últimas décadas a la entrega de regalos en los días de Navidad. Su llegada se celebra en las calles de la localidad la tarde del día 24 de diciembre.