Curiosidades

EL NOMBRE DE LAS CASAS:

  La casa era un elemento de gran importancia ya que era la sede de los espíritus de los antepasados muertos y refugio para los vivos durante la noche, momento en que pululan los espíritus malignos.

Teniendo en cuenta la importancia de la “etxea” o casa, como lugar sagrado de encuentro entre lo vivo y lo muerto, el pasado y el futuro, lo viejo y lo nuevo, se entiende mejor que en Berriozar y en toda Navarra todas las casas antiguas tengan su nombre y que incluso en las escrituras aparezca no el nombre de la familia, sino el de la casa.

Aunque todavía se conservan los nombres antiguos de algunas casas, la mayoría se perdieron o se deformaron hace 150 años, cuando se perdió el euskera en Berriozar. En un documento parroquial del 23 de diciembre de 1802 en el que constan las tierras que poseía entonces la parroquia aparecen los nombre originales de bastantes casas de Berriozar. Así, aparecen las casas “Machinena” (la casa Martín), “Alkatezarrena” (la casa del alcalde viejo), “Ezkonberriarena” (la casa del recién casado), “Musigorriena” (la casa del labio rojo), “Pedroconecoa” (la casa que depende de la casa de Pedroco), etc. También son interesantes los topónimos que aparecen, algunos ya perdidos y otros deformados: “Euncelucea” (prado largo), “Tallaeuncea” (el prado de la siega), “Recarte” (lugar entre regachos), “Auzalorra” (terreno comunal) y “Recaldea” (la zona cerca del regacho).

CAMINO IGNACIANO (GR 21):

Este camino une las cunas del patrón de Guipúzcoa (San Ignacio de Loyola) y el de Navarra (San Francisco Javier).

Atravesando la Comunidad Foral de este a oeste por la parte central, transcurre por terrenos y paisajes de gran variedad. De amplio contenido cultural, el tramo de Javier a Pamplona tiene dos variantes:

  1. Ruta Norte: Javier – Liédena – Foz de Lumbier – Lumbier – Valle de Izagaonda – Tabar – Indurain – Urbikain – Ardanaz – Zuazu – Artaiz – Lizarraga – Ilundain – Badostain – Pamplona.
  2. Ruta Sur: Javier – Sangüesa – Rocaforte – Aibar – Sierra de Izco – Abínzano – Salinas de Ibargoiti – Monreal – Elorz – Valle de Aranguren – Labiano – Badostain – Pamplona.

De Pamplona a Loiola, esta ruta rememora el sendero seguido para trasladar a San Ignacio de Loyola a su pueblo natal, después de ser herido al pie de las murallas de Pamplona durante la invasión y ocupación del Reino de Navarra en el año 1512:

Pamplona – BERRIOZAR – Oteiza – Aizkorbe – Irurtzun – Paso de las dos Hermanas – Latasa – Mugiro -Lekunberri – Baraibar – Errazkin – Betelu – Uztegi – Azkarate y entra en Gipuzkoa después de 170 km de recorrido. El tramo por Gipuzkoa tiene un recorrido de 45 km con el siguiente itinerario: Collada de Zarate, Altzo, Albiztur, Bidegoian, Beizama, Urrestilla y Loiola.

CAÑADA REAL DE LAS PROVINCIAS

La Cañada Real de las Provincias es una de las cañadas más antiguas de Navarra. Esta ruta histórica unía la Cuenca de Pamplona con la costa de Gipuzkoa en Deba. En la zona navarra, su recorrido de 52 km une Areso con Noáin (2 o 3 jornadas a pie). En este tramo de la Cuenca de Pamplona la Cañada Real de las Provincias pasa por el témino municipal de Berriozar. También se le ha llamado “Cañada de los Toros” porque por este camino se llevaban los toros de la Bardena y el Sur de Navarra hasta Azpeitia y otras localidades de “Las Provincias”.

Esta cañada quedó en desuso cuando se construyó la carretera por el Araxes entre Pamplona y Tolosa. Las carreteras construidas en torno a la capital navarra han hecho que del tramo entre Noáin y Añezcar no queden más que unos retazos; el resto, hasta la muga con Gipuzkoa, está marcado por la Asociación de Amigos de las Cañadas y es recorrido por montañeros y montañeras por su interés cultural, naturalístico y paisajístico.

En el año 1999 el Ayuntamiento de Berriozar acordó dar el nombre de Cañada Real de las Provincias a una calle de la localidad, de forma que las generaciones actuales recuerden lo que en otra época, y para otros modos de vida, fue una vía de comunicación importante.